Microtargeting: Del marketing tradicional al marketing político

behavioural-targeting

En estos días hemos oído hablar mucho, a raíz de la actual campaña electoral norteamericana, de una de las últimas innovaciones tecnológicas asociadas al marketing político: el Microtargeting. De hecho, algunos analistas consideran que el actual presidente Barack Obama, podría obtener una ligera ventaja al final de la contienda por el uso acertado de esta tecnología.

Los consumidores esperan que se les ofrezcan productos y servicios basados en sus expectativas,  necesidades y preferencias. El Microtargeting se define como la “segmentación avanzada del mercado a nivel individual, que responde a las preguntas básicas del marketing: ¿Qué personas quieren lo que ofrezco?, ¿dónde las encuentro? y ¿cómo las convenzo?. Esta herramienta nos ayuda a comunicarnos de manera más efectiva con nuestros consumidores o, en el mundo político, con nuestros potenciales votantes y/o partidarios.

El Microtargeting nace en el mundo de las tarjetas de crédito y de ventas por catálogo, de la convergencia de la data de diferentes fuentes provenientes de las nuevas tecnologías y la analítica de la data (Datamining) que utiliza complejos algoritmos para identificar patrones existentes, pero imposibles de detectar sin estas herramientas.

Ya hace algunos años que la segmentación o targeting se usa en las campañas electorales para tratar de adaptar los mensajes del candidato a cada colectivo determinado, con el fin de conseguir la mayor aproximación posible con el electorado, y que se sientan próximos a un partido y a un candidato en concreto.

En la actualidad, esta segmentación ya no se establece únicamente entre hombres y mujeres, ricos y pobres, hispanos, negros o blancos… sino que  la mirada ha pasado a centrarse en sectores minúsculos de la población.

Tal y como menciona Moisés Naím en uno de sus artículos publicado recientemente en El País, ”el mensaje específico es seleccionado de una lista de posibles anuncios, y la máquina escoge cuál enviarle a partir de un cálculo que se nutre de información sobre quién es usted (mujer, 37 años, casada con hijos, vive en la ciudad X, barrio Y), qué le gusta (ha comprado esto y aquello), qué hace (visita regularmente las páginas A y B en la Red) y la información extraída de una base de datos de personas con sus mismas características, gustos y hábitos.

Todo esto revela los patrones más comunes sobre las motivaciones que determinan una decisión de compra en su segmento. Así, la publicidad que usted recibe, apunta a sus motivaciones, posibilidades y deseos. Esto es el microtargeting: apuntar micrométricamente no a un mercado, al público o a los votantes, sino a segmentos muy específicos dentro de esas categorías”

Pero no es la primera vez que un político como Obama hace uso de esta tecnología; durante las elecciones del año 2.000, el fundador de Target Point convenció al asesor de George Bush de que hiciera uso del microtargeting como forma de conectar con sus votantes individuales. Sin embargo, su uso no resultó del todo acertado, mientras que ahora, el equipo de Barack Obama sí está sabiendo aprovechar esta herramienta de manera efectiva, lo que significa para algunos analistas que al final de la contienda, esta comunicación hiperespecializada le dé a Obama la reelección.

About the author:

. Follow him on Twitter / Facebook.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


siete × = 35

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>